Archivo Categoría 'Obra periodística (Noticias)'

Una fiesta dedicada a los libros

Martes, Septiembre 2, 2008

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El Festival Internacional de Literatura en Buenos Aires

Organizado por el Malba, el evento –que se realizará del 12 al 16 de noviembre– reunirá a Mario Bellatín, Pedro Lemebel, Gianni Vattimo y Tomasz Piatek, entre otros, para hablar de letras en torno de la figura del desplazamiento.
Por Silvina Friera

La tormenta de Santa Rosa cae lentamente, como si estuviera fatigada, y exhala con suavidad su tristeza sobre la Avenida Figueroa Alcorta. El ruido ínfimo de las gotas apenas se escucha dentro del Malba. En el museo una buena noticia aleja las nubes y eclipsa la amenaza de una jornada pasada por agua. Si Buenos Aires siempre se jactó de ser una ciudad literaria, curiosamente recién ahora se incorpora al mapa de encuentros literarios que comenzaron a multiplicarse al compás del Hay Festival, desde la pequeña población galesa Hay-on-Wye hacia Segovia, Granada (España) y Cartagena de Indias (Colombia). “Tenemos festivales de teatro, de cine, de música; faltaba el de literatura”, sintetiza María Soledad Costantini, directora junto con Pablo Braun, del Festival Internacional de Literatura en Buenos Aires, Filba, organizado por el Malba. Esta fiesta literaria bianual dedicada a la literatura contemporánea, que busca reunir a escritores, pensadores y artistas consagrados y emergentes de diversas partes del mundo, se realizará del 12 al 16 del noviembre en los diferentes espacios del museo.

Circuitos, el título de esta primera edición, contará con la presencia del filósofo italiano Gianni Vattimo, a cargo de la conferencia inaugural; los mexicanos Juan Villoro y Mario Bellatin, los chilenos Alberto Fuguet, Pedro Lemebel y Alejandro Zambra, los peruanos Daniel Alarcón y Santiago Roncagliolo, los norteamericanos Nicole Krauss y Marx Axelrod, los brasileños Arnaldo Antunes, Daniel Galera y Elisa Lucinda, los colombianos Nicolás Buenaventura y William Ospina, el polaco Tomasz Piatek, el hondureño Horacio Castellano Moya, el boliviano Edmundo Paz Soldán, la belga Diane Meur y la irlandesa Claire Keegan, entre otros. Aunque figura en la programación, falta confirmar la participación del Premio Cervantes Antonio Gamoneda (España).

También se sumarán los argentinos Gonzalo Garcés (residente en Chile), Andrés Neuman (residente en España) y el fotógrafo Daniel Mordzinski (residente en Francia). Entre los escritores nacionales se destacan Hugo Padeletti, Alan Pauls, Eduardo Berti, Leopoldo Brizuela, Martín Kohan, María Moreno, Carlos Gamerro, Washington Cucurto, Pedro Mairal, Jorge Fondebrider, Anna Kazumi-Stahl, Martín Prieto y Matilde Sánchez, entre otros. En cinco días, el público tendrá la posibilidad de asistir a conferencias, entrevistas, debates, lecturas, espectáculos de narración oral, performances, proyecciones de videopoesía, y al homenaje a Roberto Bolaño, a cinco años de su muerte. “El eje principal del festival es la idea del desplazamiento –cuenta Mariana Sández, coordinadora del departamento de Literatura del Malba y directora de programación del Filba–. En su sentido literal, el desplazamiento tiene que ver con los viajes, con los intercambios culturales que supone el traslado a otro país. En su sentido más metafórico o simbólico, el traslado es un constante cambio de piel en cuanto a sistemas, formatos y herramientas de comunicación.”

Nacido para cartografiar los múltiples desplazamientos de la palabra, según afirman los organizadores, para indagar en los nuevos mapas y metamorfosis, las actividades del Filba apuntan a poner en escena “el movimiento centrífugo de desplazamientos, descentramientos, migraciones, mudanzas y transformaciones que experimenta en la actualidad la literatura, a partir de un intenso recorrido por los circuitos de expresión que no cesan de reinventarse”. Sández explica que el concepto de desplazamiento puede ser aplicado a la renovación de la figura del escritor. “A las ya existentes ferias del Libro, se agregaron más festivales en muchísimas ciudades y los homenajes en vida. Esto hace que las agendas de los escritores sean muy móviles. El escritor en este momento es alguien que siempre se está desplazando.” La directora de programación aclara que la figura del escritor también se reelabora a partir de las nuevas herramientas de comunicación. “Ahora un escritor en la red utiliza disciplinas audiovisuales; no es sólo la escritura y el texto en sí mismos, sino que muchas veces el acto literario tiene que ver con el agregado de otras disciplinas.”

Articulado a través de cuatro ejes temáticos, cartografías literarias, herramientas de la ficción, un homenaje a Roberto Bolaño y entrevistas abiertas al público con Arnaldo Antunes (Brasil), Antonio Gamoneda (España), Nicole Krauss (Estados Unidos) y Hugo Padeletti, el Filba será inaugurado con una conferencia de Vattimo, “Interpretación, diálogo, dominio”, en la que explorará la relación entre la hermenéutica y el viaje. En varios paneles se debatirá sobre el viajar y perder países (cómo influye la variación de paisajes y de cuadros culturales en la configuración de la obra de un escritor, qué le agrega la extraterritorialidad, qué le resta a su universo afectivo esa permanente mutabilidad), sobre viajar y mudar idiomas (cómo interviene en el pensamiento de un autor la adopción de una nueva ciudad, de una cultura y fundamentalmente de un idioma), sobre viajar y sumar festivales (la necesidad de llevar la literatura de la escritura a la oralidad; cargar de imágenes, rostros, voces a la palabra impresa, dotar a la comunicación de cualidad actoral), y sobre los paisajes políticos.

Consagrado como el mejor y más influyente novelista de su generación por unanimidad en un encuentro en Sevilla, a mediados de 2003, Roberto Bolaño (1953-2003) fue un viajante infatigable y genial. “Bolaño fue por excelencia un escritor que vivió en distintas culturas, tematizó sobre esos viajes e hizo de las ciudades en las que vivió las protagonistas de sus libros: Chile, México, Barcelona”, resume Sández las razones para recordar al autor de Los detectives salvajes. En el homenaje participarán tres representantes de la Cátedra Bolaño, de la Universidad Diego Portales de Chile, y Pedro Lemebel, además de varios escritores latinoamericanos. Y se proyectará el video Bolaño cercano, que acompaña la edición del libro Bolaño salvaje, editado este año por Editorial Candaya de México. Habrá un espacio para reflexionar sobre el auge de los talleres y cátedras de escritura creativa con Mario Bellatin, creador en 2001 de la Escuela Dinámica de Escritores en la Ciudad de México; un show en vivo de poesía, performances de Lemebel y Bellatin y narraciones orales de Nicolás Buenaventura, colombiano residente en Francia.

Ahora llueve. Santa Rosa tiene más ganas de mojar. Ya no exhala tristeza sino una especie de furia contenida que contrasta más con el clima que se avecina en el Malba. El Filba promete inaugurar una fiesta literaria que será también un foro de pensamiento y discusión.

Publicado en el periódico Página/12, de Buenos Aires, el 28 de agosto de 2008.

La ilustración es de Cristina, de la biblioteca A libro abierto, Villa 31, Retiro.

Cuando el Estado funciona

Martes, Agosto 26, 2008

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El legado de Sarmiento y Lugones en el siglo XXI

La Biblioteca Nacional de Maestros acaba de culminar un modernísimo laboratorio de conservación de la memoria educativa del país, parte esencial del patrimonio argentino.

Por Guido Carelli Lynch
En alguno de los laberínticos pasillos de los subsuelos del Palacio Pizzurno, que alberga el Ministerio de Educación, donde acaso se diagraman (no importa si bien o mal) las políticas de corto y largo plazo que forjarán el futuro argentino, funciona otro país. Mejor dicho, hay un país que funciona. Y la impericia de los gobiernos de turno, los reflejos autómatas de los medios, la vorágine nacional, la sociedad toda olvida, omite y soslaya el esfuerzo y la capacidad intelectual de algunos de los mejores especialistas que trabajan en la función pública a pesar de todo lo anterior.

Entre ellas, se encuentra Graciela Perrone, una rara avis de la administración estatal, que cuenta entre sus pergaminos el curioso récord de mantenerse en su cargo, al frente de la Biblioteca Nacional de Maestros, desde 1993.

Quince años, 8 presidentes y diez ministros después, Perrone acaba de forjar un viejo anhelo, la creación de un Laboratorio de Conservación para cuidar el fondo editorial de la histórica biblioteca fundada por Sarmiento.

“El laboratorio está dentro de nuestra política de preservación. No es una pieza aislada”, explica la funcionaria en su despacho, debajo de un viejo retrato de Lugones, otro de los nombres emblemáticos de la dependencia que ella dirige.

Hasta ahora, la limpieza, conservación e intervención de la mayoría de los incunables que conforman la biblioteca del tesoro y la memoria educativa de todos lo argentinos eran tercerizadas. Sin embargo, cada vez que un libro abandonaba los estantes del Palacio Sarmiento, se arriesgaban ejemplares que llegan a valer hasta 500 mil dólares y, lo más importante, una parte importante del ya descuidado patrimonio cultural nacional. (more…)

Letras para chicos y no tanto

Viernes, Agosto 8, 2008

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Literatura Infantil
Los libros para niños y jóvenes se han convertido en un fenómeno cultural y de ventas. Se ha producido un boom de los álbumes, en que la ilustración tiene lugar protagónico, y de los ciclos fantásticos al estilo Harry Potter y Las crónicas de Narnia. A los relatos de mundos maravillosos, se han sumado otros, de tendencia realista, donde aspectos oscuros de la vida se presentan de un modo que, sin resultar agresivo para los menores, les permite tomar conciencia de los problemas de la época

Por Alejandra Folgarait

La literatura infantil se ha hecho mayor. Ya no se discute si puede llamarse literatura a los textos que devoran los niños. Se podrán distinguir los libros buenos y los malos, pero la literatura infantil y juvenil tiene rasgos propios y un público cada vez más ávido de historias contadas con palabras e imágenes.
El fenómeno de ventas de los libros infantiles todavía deja con la boca abierta a las editoriales y a los críticos literarios. El segmento infantil y juvenil atrae cada vez más el interés de las editoriales. “En el primer semestre de 2008 vendimos un 20 por ciento más que en la misma época del año pasado”, revela María Fernanda Maquieira, gerente de literatura infantil y juvenil del Grupo Santillana Argentina, que publica la colección Alfaguara Infantil y también libros de entretenimiento, bajo el sello Altea.
Cuesta aún considerar los libros de Harry Potter como algo más que la excepción “best seller” a la regla de los libros infantiles, que suelen venderse a lo largo del tiempo sin erupciones volcánicas de consumo. Más allá de las discusiones académicas, para millones de niños los libros de J. K. Rowling son lo que fueron hace tiempo las novelas de Salgari y los cuentos de Hans Christian Andersen. Cualquier chico o adolescente puede atestiguar que el mago y sus amigos del Colegio Hogwarts acompañaron su crecimiento tanto como sus padres, tutores o encargados. Esto, claro, no los convierte en lectores de por vida ni en consumidores de literatura. Pero el éxito de la serie abre cuando menos la pregunta acerca de qué buscan niños y jóvenes a la hora de abrir un libro de ficción hoy.
“Podemos ver que las obras de fantasía, como las de Tolkien y Rowling, han tenido éxito e imitadores, pero hay libros y lectores para todos los gustos: humorísticos, libros-álbum, de divulgación científica, poemas, obras teatrales o de títeres, además de la narrativa con sus cuentos, novelas y leyendas”, afirma la profesora especializada en literatura infantil Alicia Salvi, quien fue jurado recientemente del Premio Internacional Hans Christian Andersen, considerado el Nobel de Literatura Infantil, y que presidió la Asociación de Literatura Infantil y Juvenil Argentina (Alija). (more…)

Feria del Libro Infantil y Juvenil

Martes, Julio 22, 2008

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Comienza la fiesta de los libros infantiles

Abre sus puertas en el Centro de Exposiciones la 19° Feria Infantil y Juvenil. La venta de textos para chicos creció del 15 al 20% en el último año; habrá en la feria mil actividades.

Con un crecimiento en las ventas entre el 15% y el 20% en el último año y espacios propios en librerías y vidrieras de distintos puntos de venta, los libros para chicos gozan de excelente salud.
Varios editores coincidieron en subrayar a LA NACION que si el conflicto con el campo preocupó mucho a la industria del libro y a los propios libreros por la desaceleración en las ventas, los libros infantiles quedaron al margen de ello por alguna magia inexplicable. Su venta se ha sostenido y, como corroboraron las editoriales Alfaguara, Planeta y Sudamericana, también ha crecido.
Hoy, cuando comience la 19° Feria Infantil y Juvenil, con el lema “Ola libro”, más de mil actividades se desarrollarán en las próximas tres semanas. Hasta el 8 de agosto habrá talleres, espectáculos, narraciones, juegos, experimentos y actividades creativas para la audiencia menuda.
Son 63.000 los alumnos de escuelas que ya se inscribieron para concurrir a esta muestra que, como todos los años, tendrá lugar en el Predio Municipal de Exposiciones, ubicado en avenida Figueroa Alcorta y avenida Pueyrredón. La entrada cuesta diez pesos y no pagan los menores de 12 años ni los alumnos previamente inscriptos con sus colegios.
La muestra, que el año pasado fue visitada por 430.000 personas, llega precedida de una polémica que, de todos modos, no perjudicó su realización. La renuncia de Kuki Millar (Ediciones De La Flor) a la presidencia del comité organizador de la Feria Infantil y Juvenil arrastró a la vicepresidenta segunda, Susana Aime, y a la secretaria ejecutiva, Cristina Gabás.
Si el argumento de las dimisiones fue que este año se habilitaría la inclusión de rubros ajenos al libro, desde la Fundación El Libro, su presidente, Horacio García, lo rechazó rotundamente. “Ustedes podrán comprobar que los expositores son los de siempre. Pero este año se sumaron 20 editoriales más que no habían participado en ediciones anteriores. No estamos dispuestos a incluir rubros que compitan en forma directa con el libro, como por ejemplo los juguetes”, dijo.
No obstante, habrá venta de juguetes didácticos (como en ediciones anteriores) y también talleres que, con patrocinadores privados, estarán dedicados a la nutrición, la promoción de la lectura y el arte entre los chicos.

Larga vida

¿Por qué se venden libros para chicos cuando los de adultos sufren una desaceleración en sus ventas? Según los editores consultados por LA NACION, en su mayoría son long sellers , vale decir que están incluidos en catálogos consolidados, su venta es de largo aliento y mucho aportan a su vigencia el teatro, el cine y la televisión.
La editora Adriana Fernández, de Grupo Planeta, da un buen ejemplo: “Hay literatura infantil y libros para chicos. En este último caso se ubican todos los productos derivados de licencias vinculados con películas o programas infantiles. Esos personajes, además, tienen obras de teatro. Entonces aparece un libro para colorear de Kung Fu Panda , pero lo que vendió no es el libro, sino Kung Fu Panda “. Queda claro.
La escritora Silvia Schujer aporta: “La escuela tiene mucho que ver. Cuando un maestro adopta un libro, tiende a repetir la experiencia. El maestro es un agente multiplicador de la lectura. Las ventas crecen en períodos lectivos”.
Para Larisa Chausovsky, de Alfaguara, “buena parte de los libros infantiles que se venden circulan en foros, blogs y circuitos de comunicación alternativos, que son los que hoy los chicos más conocen y consumen”. La editora del área infantil y juvenil comparte con Fernández y con Schujer que la característica de los libros para chicos es que son long sellers.
Enorme alegría sentiría hoy Antoine de Saint Exupéry al saber que El Principito lleva vendidos en la Argentina cinco millones de ejemplares desde su publicación, en 1951.
Y no se sorprenda el lector al saber que La fábrica del terror, de Ana María Shua, vendió en diez años más de 100.000 ejemplares, en tanto la serie de Gaturro, de Sudamericana, colocó 50.000 libros en un año.
Para Florencia Ure, de Sudamericana, las ventas crecen cuando los libros infantiles entran como lectura complementaria en las escuelas. “Pasan los años, y cuando esos long sellers se reeditan, salen con tiradas de 20.000 copias”, señala.
En suma, ya sea por sobreoferta o sobreestimulación de los chicos que se informan por Internet, es un dato auspicioso que la publicación de novedades infantiles haya crecido en los últimos diez años de 837 títulos a 1438 títulos en 2007, según cifras de la Fundación El Libro.

Por Susana Reinoso

Publicado en el suplemento ADN.Cultura, del diario La Nación, el 21 de julio de 2008.

La ilustración es de Ezequiel, de la biblioteca Los Pibes, La Boca

Librarything.com, el exitoso sitio en Internet que ayuda a ordenar la biblioteca

Jueves, Junio 26, 2008

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Librarything.com es un sitio dedicado exclusivamente a la clasificación de libros. Con casi medio millón de usuarios en todo el mundo se presenta como un fenómeno en expansión que además permite comparar las preferencias y criterios de cada lector para organizar su propia biblioteca.

Por Enrico Franceschini

Hay quien cataloga por autor, otros prefieren hacerlo según el argumento, las dimensiones o el orden alfabético. Hay lugar también para quienes incluso separan los encuadernados por el color de sus portadas y también está quien los ordena según el orden arbitrario de llegada al estante la biblioteca. Todas estas clasificaciones reflejan más un diseño lógico que la forma más rápida y simple para encontrar el libro en cuestión.

El sitio http://www.librarything.com, que nació para sugerir el sinnúmero de métodos para clasificar los textos, deja en envidencia las manías de cada lector y tuvo un éxito inmediato. Es una especie de club que no sólo ayuda a catalogar, sino que también permite comparar la lista de títulos que cada usuario ostenta. Así es muy fácil descubrir lectores con los mismos intereses, reseñas e información sobre festivales literarios, lecturas de poesía y encuentros varios.

En la actualidad LibraryThing.com tiene más de 415 mil inscriptos de todo el mundo, que ya dieron su parecer sobre más de 27 millones de libros. El sitio también sirve para constatar el grado de vinculación entre las nuevas tecnologías y las discusiones literarias. Así, en los foros, chats y blogs del sitio, los usuarios discuten desde la cantidad de libros necesaria para cualquiera se jacte de ser buen lector hasta los mejores títulos para llevar de vacaciones o aquéllos esenciales que nunca podrían faltar.

La pregunta queda en el aire…¿cómo clasifica usted los libros?

Publicado en Revista Ñ, del diario Clarín, el 9 de junio de 2008

La ilustración es de Alejandro de la biblioteca Los Pibes, La Boca
 

Cuentos infantiles y videojuegos

Lunes, Febrero 11, 2008

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Semejanzas y diferencias de dos objetos representantes de dos subjetividades
Por Roberto Balaguer Prestes

El desafío está en pensar acerca de las posibles relaciones, semejanzas y diferencias entre cuentos infantiles y videojuegos. La idea central es desentrañar cómo el niño se posiciona frente a uno y otro objeto y qué cosas se ponen en juego en esos encuentros. La novedad, la incertidumbre, lo reasegurador, las repeticiones, todos esos elementos, ¿cómo se presentan en uno y otro objeto?

Papel y pantalla presentan similitudes. Los escenarios fantásticos, los personajes surgen tanto del papel como desde los píxels de la pantalla. Pero también hay algunas diferencias cuando salimos de los juegos laberínticos, barrocos y nos internamos en el mundo de la estrategia, los simuladores o los juegos deportivos. Ahí las diferencias se tornan más que notorias.

En los videojuegos hay que ir explorando, conociendo, sabiendo, para descubrir los trucos y poder entonces pasar pantallas, dejando atrás los obstáculos que se presentan. La subjetividad en juego y a desarrollar, parece relacionarse con esos elementos. ¿Cubren por tanto, libro y videojuego necesidades de subjetivación parecidas?

Nos planteamos al cuento infantil como un objeto cultural que ofrece garantías y seguridades frente a los peligros y temores. El libro responde a la subjetividad que aquí llamamos de seguridad y estabilidad.

Mientras tanto, los videojuegos ponen en juego el futuro. La exploración, la navegación y el dominio son sus pilares. Los videojuegos no ofrecen seguridad, sino espacios para explorar, mutar y adaptarse a los cambios. Las subjetividades en juego son por tanto distintas. A las relacionadas con el libro las denominamos aquí subjetividades de seguridad y estabilidad y a las de los videojuegos subjetividades de exploración y navegación, como hemos hecho en ocasiones anteriores (Balaguer, 2005 a).

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Una película cortita

Viernes, Febrero 8, 2008

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Publicado en la revista Genios del diario Clarín en el mes de enero de 2008

Hacia la gran biblioteca universal

Lunes, Febrero 4, 2008

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Actualmente se desarrollan varios proyectos para digitalizar los millones de libros que existen en el mundo. La tarea es ambiciosa: poner al alcance de cualquier usuario de la red un catálogo absoluto

Por Natalia Blanc

“Libro: obra científica, literaria o de cualquier otra índole con extensión suficiente para formar volumen, que puede aparecer impresa o en otro soporte.”Así define la Real Academia Española, en su diccionario on-line, el objeto más preciado por los amantes de la lectura. La última parte de la frase es la que nos interesa en esta nota. ¿Resiste el libro otro soporte que no sea el papel impreso? Porque es cómodo, portátil y accesible, entre otras cualidades, no hubo avance tecnológico que pudiera competir con él. Ni siquiera las versiones en audio que le gustan a Stephen King o los e-books, que salieron a la venta en los últimos años.

En la era de Internet, en la que conviven bibliotecas repletas de ejemplares impresos y textos digitales que se leen en blogs y páginas web, están en desarrollo varios proyectos para digitalizar los millones de volúmenes existentes en el mundo. Poco después de que Google, el buscador más usado por los internautas, lanzara su sistema de búsqueda de libros en la red, compañías como Sony y la librería virtual Amazon lanzaron al mercado sus respectivas consolas para almacenar y leer textos en formato digital. El Sony Reader y el Kindle, el iPod de los libros que vende Amazon por 399 dólares en su portal, pretenden imponerse como medios alternativos de lectura pero todavía están lejos de lograrlo. El Kindle, que actualmente está agotado, tiene capacidad para guardar alrededor de doscientos títulos. Claro que todos deben ser comprados en www.amazon.com.

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Estantes y bibliómanos

Jueves, Noviembre 1, 2007

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Manguel y una historia de las bibliotecas

Acaba de aparecer “La biblioteca de noche”, un largo y meticuloso ensayo donde el escritor recorre el espacio destinado a almacenar libros desde diferentes perspectivas que abordan tanto la historia como los mitos y la arquitectura. ¿Cuál es la mejor manera de guardar los volúmenes? ¿Qué tienen en común las bibliotecas de Pinochet, Fidel Castro y Hitler? Una oportunidad excelente para examinar cómo concebimos nuestra relación con los libros, la memoria y la exclusión.

El título del libro se explica por el obligado reposo nocturno: “De noche –escribe Alberto Manguel–, el orden decretado por los catálogos es meramente convencional; no disfruta de prestigio entre las sombras”. Por lo pronto, la organización interna de La biblioteca de noche es atractiva. Dependiendo de la luz que la alumbre, o del ojo que la mire, Manguel presenta “La biblioteca como forma”, “La biblioteca como poder” y “La biblioteca como imaginación”, entre muchas otras. Edificios, organizaciones alfabéticas y mitos se entrecruzan alrededor de un único tema. Curiosamente, “La biblioteca como sombra”, el capítulo de las antibibliotecas, quizás sea el más acabado. Manguel recuerda que “el acto de leer corre paralelo al actor de censurar” y revisa las colecciones que se perdieron y las que quedaron en el camino por el fuego político, la ignorancia o la desidia. Este unidireccional canto al templo de los libros agrupa y reproduce, entonces, excéntricas históricas y anécdotas varias. El ambiguo valor de las bibliotecas que el potentado Dale Carnegie fundó en los Estados Unidos, el destino de los libros aztecas en las hogueras del arzobispo y editor Juan de Zumárraga, el eurocentrismo implícito del sistema de archivo Dewey forman parte de un repertorio seductor.

La biblioteca de noche, sin embargo, arrecia en tautologías o verdades de perogrullo –“No hay categorías definitivas”, “Toda organización es arbitraria”– y las preguntas retóricas que se hace Manguel son dignas de un obsesivo que aburre: “¿Por qué guardar las obras de san Agustín en la sección de cristianismo y no en la correspondiente a literatura en latín o a civilizaciones de la Alta Edad Media? (…) ¿Por qué coloco a García Márquez en la G y a García Lorca en la L?”.

Por supuesto, otros interrogantes son posibles. ¿El orden en que están guardados los ejemplares afecta en forma determinante la lectura? Este concepto, recurrente y central en el libro, hacen que su protagonista y narrador se nos aparezca como un histérico bibliómano que se la pasa encerrado cambiando los libros de lugar.

Los dos demonios letrados. Aunque escribe en un momento histórico en que la información circula de manera inédita, a Manguel no le gusta la Web. La compara con el infierno de los intelectuales medievales y descree de “esas bibliotecas electrónicas fantasmagóricas acerca de cuya famosa universalidad sigo abrigando un escepticismo moderado”. Pero hay algo más: donde Borges sintetiza –o para el caso, ironiza–, Manguel expande. A veces su recorrido suena impostado. Cansan las alusiones a su excelsa biblioteca personal y no es de extrañar, entonces, que les dé tan poco lugar a Bouvard y Pecuchet, los bibliófilos con los que el malicioso Flaubert se rió hasta la mofa de los enciclopedistas. Si Umberto Eco es un erudito que muchas veces no se toma en serio a sí mismo, Manguel siempre reacciona positivamente a la erudición. Su apuesta no es falsa, pero genera desconfianza y a veces, aunque quizás eso es muy subjetivo, también un poco de tedio.

Prohibido en los ochenta tanto por el régimen comunista cubano como por la dictadura de su país, el escritor chileno Jorge Edwards advirtió, no sin pomposidad, que hay que cuidarse de quienes no disfrutan de la belleza de la literatura. En una extraña reformulación de la “teoría de los dos demonios”, hizo hace poco referencia a que las bibliotecas de Fidel Castro y Augusto Pinochet “eran idénticas y ambas exiliaban a la poesía y a la prosa de su catálogo”. Como agregado cultural del gobierno socialista de Salvador Allende, el escritor encontró libros de historia, ciencias naturales, oceanografía, viajes y navegaciones en la biblioteca personal de Fidel, mientras que el inventario de los libros de Pinochet –historia militar, biografías y mapas– se lo relató una amiga. ¿Qué pensaría Edwards de Leibniz que, aparte de reconocido filósofo y matemático, fue un prestigioso y aplicado bibliotecario y escribió alguna vez que “un tratado de arquitectura o una colección de periódicos vale tanto como cien volúmenes de clásicos literarios”? Manguel cuenta que, en 1945, un grupo de soldados de la 101ª División Aerotransportada descubrió, oculta en una mina de sal cerca de Berchtesgaden, la biblioteca de Hitler. Parte de este extraño botín –apenas mil doscientos libros– fue a parar a la Biblioteca del Congreso de Washington. De los dieciocho mil volúmenes originales, mil eran ensayos de arte y otros mil novelas populares. Había también varios libros de cocina vegetariana.

En 2005, Manguel dijo respondiendo sobre Paulo Coelho y Dan Brown: “No tienen que ver con el libro sino con la industria editorial”. Y agregó: “Los best sellers son al libro lo que el McDonalds al bistec Chateaubriand. Me preocupa que esa industria haya creado valores financieros que nada tienen que ver con la estética, el placer o la ética”. Los caminos de la inclusión y la exclusión –los del libro, su calidad y su acceso– son sinuosos y muchas veces suelen darse vuelta como un guante.

Publicado en el diario Perfil el 2 de septiembre de 2007

La ilustración es de Marcos, de la biblioteca Los Pibes, La Boca