Archivo Julio 22, 2008

“Mi novela de terror quise escribirla como Poe”

Martes, Julio 22, 2008

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Carlos Schlaen, escritor y dibujante, participó del ciclo Edgar Allan Poe. Literatura y cine, organizado por Bibliotecas para armar y coordinado por Mario Méndez. El encuentro se realizó en la Casa de la Provincia de Tucumán en Buenos Aires el pasado lunes 7 de julio.  El autor de El tercer conjuro, La maldición del Virrey y Ulrico. La historia secreta de la conquista, entre otras, conversó con el auditorio acerca de su relación con la obra de Poe, así como sobre cuestiones vinculadas al oficio de escritor e ilustrador.

Mario Méndez: Es la segunda vez que Carlos Schlaen nos acompaña en un evento del Programa Bibliotecas para armar; la primera vez fue en el seminario de literatura infantil y ahora en este ciclo de cine y literatura. Yo pensé desde un principio en Carlos, ya que, como ustedes saben, hemos estado viendo las influencias de Edgar Allan Poe en tantos autores y sobre todo en tantos géneros. Curiosamente este hombre ha sido nombrado el padre del policial moderno detectivesco, el creador de personajes como el caballero Dupin, que luego se convierte en el modelo de Sherlock Holmes, de Poirot, de Ellery Queen, el padre del cuento moderno, sobre todo de terror o extraño. Habíamos hablado de “La caída de la casa Usher”, “Ligeia”, vimos algunas películas, transposiciones de sus cuentos, y además hablamos de que también ha influido en autores que se dedican a la literatura juvenil, como es tu caso, Carlos. En El tercer conjuro, por pedido de la editorial, tuviste que recomendar un libro y hablaste de “La caída de la casa Usher” y de Edgar Allan Poe en general. Por tanto, me gustaría empezar pidiéndote que nos cuentes cuál es tu relación con este autor.

Carlos Schlaen: Yo a Poe lo conocí una siesta en el campo. Yo viajaba a la provincia de Santa Fe, a un pueblito que se llama Moisés Ville, que es el pueblo de la familia de mi madre, donde no había pileta de natación y hacía calor. Entonces, en la casa de los tíos había una biblioteca, y yo ya había empezado a leer, o sea que ya era adolescente, y me encontré con unos cuentos de Poe. A mí francamente no me gusta mucho el género de terror. Si tengo que elegir por género, aunque no suelo elegir un libro por género, elijo siempre el policial. Es el género que a mí me gusta a mí; si no, elijo un libro porque sea bueno o malo, no importa si es un drama, una tragedia o un libro de ensayo. Pero a Poe lo agarré porque no había otra opción, y me fascinó inmediatamente. Y lo que más me fascinó después fue descubrir que el tipo escribía de una manera muy contemporánea. Quiero decir: sus textos no parecen envejecer. Mucho tiempo después leí una frase de Borges, en la colección El séptimo círculo, que decía que Poe era el padre del género policial. Esto a mí me encantó, porque yo leía habitualmente El séptimo círculo y también había leído a Poe. Ahí me enganché más con su lectura, pero no por el género de terror, porque Poe está más asociado al terror que a lo fantástico y a lo policial. Ser el padre del género policial moderno no es poco. En síntesis: a Poe lo he leído muy regularmente. Me acuerdo que algún verano después leí el mismo libro, pero no entero, fue un cuento esa vez, no recuerdo el título. Era  algo así como “la tumba anticipada”, o “el sepulcro anticipado”, no me acuerdo. (more…)

Feria del Libro Infantil y Juvenil

Martes, Julio 22, 2008

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Comienza la fiesta de los libros infantiles

Abre sus puertas en el Centro de Exposiciones la 19° Feria Infantil y Juvenil. La venta de textos para chicos creció del 15 al 20% en el último año; habrá en la feria mil actividades.

Con un crecimiento en las ventas entre el 15% y el 20% en el último año y espacios propios en librerías y vidrieras de distintos puntos de venta, los libros para chicos gozan de excelente salud.
Varios editores coincidieron en subrayar a LA NACION que si el conflicto con el campo preocupó mucho a la industria del libro y a los propios libreros por la desaceleración en las ventas, los libros infantiles quedaron al margen de ello por alguna magia inexplicable. Su venta se ha sostenido y, como corroboraron las editoriales Alfaguara, Planeta y Sudamericana, también ha crecido.
Hoy, cuando comience la 19° Feria Infantil y Juvenil, con el lema “Ola libro”, más de mil actividades se desarrollarán en las próximas tres semanas. Hasta el 8 de agosto habrá talleres, espectáculos, narraciones, juegos, experimentos y actividades creativas para la audiencia menuda.
Son 63.000 los alumnos de escuelas que ya se inscribieron para concurrir a esta muestra que, como todos los años, tendrá lugar en el Predio Municipal de Exposiciones, ubicado en avenida Figueroa Alcorta y avenida Pueyrredón. La entrada cuesta diez pesos y no pagan los menores de 12 años ni los alumnos previamente inscriptos con sus colegios.
La muestra, que el año pasado fue visitada por 430.000 personas, llega precedida de una polémica que, de todos modos, no perjudicó su realización. La renuncia de Kuki Millar (Ediciones De La Flor) a la presidencia del comité organizador de la Feria Infantil y Juvenil arrastró a la vicepresidenta segunda, Susana Aime, y a la secretaria ejecutiva, Cristina Gabás.
Si el argumento de las dimisiones fue que este año se habilitaría la inclusión de rubros ajenos al libro, desde la Fundación El Libro, su presidente, Horacio García, lo rechazó rotundamente. “Ustedes podrán comprobar que los expositores son los de siempre. Pero este año se sumaron 20 editoriales más que no habían participado en ediciones anteriores. No estamos dispuestos a incluir rubros que compitan en forma directa con el libro, como por ejemplo los juguetes”, dijo.
No obstante, habrá venta de juguetes didácticos (como en ediciones anteriores) y también talleres que, con patrocinadores privados, estarán dedicados a la nutrición, la promoción de la lectura y el arte entre los chicos.

Larga vida

¿Por qué se venden libros para chicos cuando los de adultos sufren una desaceleración en sus ventas? Según los editores consultados por LA NACION, en su mayoría son long sellers , vale decir que están incluidos en catálogos consolidados, su venta es de largo aliento y mucho aportan a su vigencia el teatro, el cine y la televisión.
La editora Adriana Fernández, de Grupo Planeta, da un buen ejemplo: “Hay literatura infantil y libros para chicos. En este último caso se ubican todos los productos derivados de licencias vinculados con películas o programas infantiles. Esos personajes, además, tienen obras de teatro. Entonces aparece un libro para colorear de Kung Fu Panda , pero lo que vendió no es el libro, sino Kung Fu Panda “. Queda claro.
La escritora Silvia Schujer aporta: “La escuela tiene mucho que ver. Cuando un maestro adopta un libro, tiende a repetir la experiencia. El maestro es un agente multiplicador de la lectura. Las ventas crecen en períodos lectivos”.
Para Larisa Chausovsky, de Alfaguara, “buena parte de los libros infantiles que se venden circulan en foros, blogs y circuitos de comunicación alternativos, que son los que hoy los chicos más conocen y consumen”. La editora del área infantil y juvenil comparte con Fernández y con Schujer que la característica de los libros para chicos es que son long sellers.
Enorme alegría sentiría hoy Antoine de Saint Exupéry al saber que El Principito lleva vendidos en la Argentina cinco millones de ejemplares desde su publicación, en 1951.
Y no se sorprenda el lector al saber que La fábrica del terror, de Ana María Shua, vendió en diez años más de 100.000 ejemplares, en tanto la serie de Gaturro, de Sudamericana, colocó 50.000 libros en un año.
Para Florencia Ure, de Sudamericana, las ventas crecen cuando los libros infantiles entran como lectura complementaria en las escuelas. “Pasan los años, y cuando esos long sellers se reeditan, salen con tiradas de 20.000 copias”, señala.
En suma, ya sea por sobreoferta o sobreestimulación de los chicos que se informan por Internet, es un dato auspicioso que la publicación de novedades infantiles haya crecido en los últimos diez años de 837 títulos a 1438 títulos en 2007, según cifras de la Fundación El Libro.

Por Susana Reinoso

Publicado en el suplemento ADN.Cultura, del diario La Nación, el 21 de julio de 2008.

La ilustración es de Ezequiel, de la biblioteca Los Pibes, La Boca