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EL
SECTOR DISCOGRÁFICO PyME EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES (1)
El objeto
de esta comunicación es presentarles un anticipo del trabajo
que da inicio a la Serie Investigaciones OIC. Se trata de un estudio
que analiza el estado de situación de los sellos discográficos
independientes de la Ciudad de Buenos Aires. En breve, este trabajo
se publicará en versión impresa y se encontrara disponible
en formato digital en la Página Web del OIC. Esta última
se podrá consultar o bajar desde cualquier PC que disponga
de Adobe Acrobat Reader. En este Suplemento del Boletín Electrónico
hacemos un breve anticipo de ese material.
“En la actualidad hay más de setenta sellos activos
en la ciudad de Buenos Aires. La mayoría de estos sellos
tienen menos de quince años de antigüedad. Según
las estimaciones, los sellos independientes de la ciudad representan
un mercado de aproximadamente 3 millones de discos por año,
este volumen significaría aproximadamente un 23% de la industria
discográfica nacional. Se entiende por "Sellos Independientes"
a todo aquel que no pertenece a una multinacional, esto involucra
desde ediciones que los músicos se autoeditan, hasta companías
con una capacidad de inserción en el mercado comparable a
una multinacional.
A
modo de ilustración, en una de las secciones del trabajo
se presentan los costos e inversiones necesarias para hacer frente
a la producción y comercialización de un disco. Allí
se demuestra que si un sello financia la producción de un
disco, deberá vender cerca de 2.000 unidades para poder recuperar
la inversión realizada, algo difícil en un mercado
todavía golpeado por la crisis y la piratería masiva.
La
lógica corporativa de máxima rentabilidad de las grandes
discográficas, basada en la oferta a gran escala de productos
homogéneos, inversiones seguras y rápido retorno de
las mismas, impide muchas veces el desarrollo de las capacidades
autorales y creativas locales, con el consecuente perjuicio para
la identidad y diversidad cultural en el campo de la música
grabada.
Las grandes discográficas han suspendido casi por completo
la búsqueda y el desarrollo de nuevos artistas y contenidos
(de hecho, casi todas las filiales argentinas han eliminado de sus
estructuras el departamento de dirección artística,
responsable de esa tarea), dejando esa primordial y necesaria función
en manos de los sellos y productores independientes locales.
La relación cada vez más estrecha, técnica
y de mercado, entre medios como los discos, videos, películas,
la televisión en todas sus formas y la Internet les permite
comercializar un mismo artista en diversos formatos, multiplicando
las fuentes de ingreso y aprovechando con mayor eficiencia la inversión
en promoción. Esa relación promueve la presencia de
lo que se conoce en la jerga económica como “economías
de alcance”.
Durante la década del 90 las ventas de fonogramas pasaron
de 6,4 millones de unidades en 1990 hasta su pico histórico
de 23,4 millones en 1998.
La crisis llevó a la industria a un decrecimiento del volumen
de ventas sin precedentes, cayendo hasta los 5,8 millones de unidades
en 2002, menos del 25% del volumen alcanzado en 1998.
Según nuestras estimaciones, los sellos independientes de
la ciudad representan un mercado de aproximadamente 3 millones de
discos por año. Este volumen significaría aproximadamente
un 23% de la industria discográfica nacional. Traducido en
valores a precio de venta al comerciante, el mercado discográfico
independiente porteño estaría rondando los 41.2 millones
de pesos.
CONSUMOS POR GÉNEROS
Las
preferencias musicales en nuestro país varían en gran
medida según la ubicación geográfica y el estrato
social de los individuos. La música folklórica, una
de las de mayor exposición (59,7%) tiene su núcleo
impulsor en el interior del país, especialmente entre los
hombres de clase baja y de mayor edad. Otros géneros fuertes
en el interior del país son el género tropical o cumbia
(50%) y el cuarteto (44,8%), especialmente en las clases más
bajas. Otro de los géneros de mayor exposición es
el rock, con llegada al 57% de los argentinos, en especial menores
de 34 años de clase media y alta, sin importar su lugar de
residencia.
Un informe de consumo realizado por CAPIF estima que el 56% de las
compras legales de fonogramas se concentran en Capital y Gran Buenos
Aires. Otra información suministrada por uno de los sellos
señala que el 68% de sus ventas discográficas se realiza
en la Capital Federal. Al mismo tiempo, el 52% de la recaudación
de SADAIC por conciertos, festivales y recitales proviene de eventos
realizados en esta ciudad.
El
tango, uno de los más importantes baluartes de la cultura
argentina, presenta un nivel de exposición de tan sólo
el 35,9%, por debajo del folklore, el rock, la cumbia, el cuarteto
y el pop. (Fuente: Secretaría de Medios, Informe sobre consumos
culturales 2004.)
Un 46% de las unidades vendidas corresponde a repertorios locales,
con un 18% para el repertorio en español extranjero y un
33% para la categoría “Inglés y otros”.
En el ámbito regional, la Argentina comparte el tercer puesto
con Uruguay en relación con los países con mayor participación
de repertorio nacional en su mercado, después de México
(54%) y Brasil (con un envidiable 72 por ciento).
DISTRIBUCIÓN
Los sellos multinacionales y los sellos independientes más
pudientes habitualmente tercerizan los servicios de logística
a empresas como DBN, OSME, LEF y AF.
El costo de la distribución para los sellos es de aproximadamente
el 25 y el 30% del precio de venta al comerciante
Aunque un sello independiente lograse vender toda la tirada de 2.000
unidades (un número para nada desdeñable), el sello
terminaría ganando muy poco (en caso de pagar la grabación
del disco). De por sí es poco realista pensar que se puedan
llegar a vender 2.000 unidades sin ningún gasto en la promoción
del producto. Muchos sellos se evitan los gastos de grabación
de los discos, aguardando que los artistas lleguen con el disco
ya grabado
“Hoy en día nadie puede vivir solamente con la venta
de discos. Tenés que sacar plata de los shows si querés
mantenerte a flote en este negocio. Hasta las multinacionales están
poniendo cláusulas de management en los contratos”,
dice un empresario del sector. Asimismo, los conciertos y recitales
suelen constituir excelentes oportunidades para vender discos, ya
que además de congregar en un mismo lugar a probables compradores,
el disco se evita tener que pasar por la distribuidora y la disquería
para llegar al consumidor, logrando así un mayor beneficio
para el sello por disco vendido.
PIRATERÍA
El
informe de la consultora Cuore estima un mercado pirata de aproximadamente
24 millones de unidades por año. El mismo estudio calcula
el mercado total (legal e ilegal) en 44 millones de discos, cifra
bastante mayor que la suministrada por CAPIF en su website. Los
principales canales de distribución de las copias ilegítimas
son los puestos callejeros, las ferias públicas, la entrega
a domicilio (o delivery) y los locales del tipo todo-por-dos-pesos.
APORTES DE LAS PYMES A LA DIVERSIDAD CULTURAL
En
la actualidad, las pequeñas y medianas empresas fonográficas
(PyMEs) tienen un papel vital en el sector. Por su parte, las PyMEs
(es decir, los sellos independientes), gracias a su mayor número,
elevado grado de heterogeneidad y el privilegio de criterios estéticos
(frecuentemente anteponiéndolos a los estrictamente comerciales)
contribuyen significativamente a la diversidad cultural en la sociedad,
al punto de convertirse en verdaderos espacios de política
cultural.
DIFICULTADES
1.
Financiamiento
Los sellos discográficos frecuentemente tienen grandes dificultades
para acceder al financiamiento. Además del generalizado racionamiento
del crédito en nuestro país, los sellos a menudo enfrentan
la discriminación por parte de las instituciones financieras,
no sólo por el alto riesgo del negocio sino porque sus activos
prendables son de naturaleza intangible. Al mismo tiempo, parece
haber dificultades entre la comunidad financiera y el empresariado
discográfico para comunicarse en un lenguaje que ambos entiendan.
2. Acceso a los medios
En
primer lugar, el espacio para pasadas es menor que en las radios
de otros países, dado el predominio de la palabra hablada
en relación con las tandas musicales. Por otra parte, el
espacio de pasadas disponible esta prácticamente monopolizado
por las compañías multinacionales, garantizado por
sus recursos disponibles y su poder en el mercado. Más aun,
el negocio de las radios se basa en la venta de tandas publicitarias,
que se cotizan según la cantidad de audiencia.
Como si todo eso fuera poco, la audiencia radial se encuentra mayormente
concentrada en unas pocas radios. En FM, más de la mitad
de los radioescuchas están concentrados en cinco estaciones,
proporción que empeora en el ámbito del AM, donde
las tres radios más importantes se llevan el 67% de la audiencia.
Los costos de pautar tandas comerciales en las radios resultan excesivos
para los sellos independientes, dada la baja escala que en general
tienen sus lanzamientos y los pocos recursos financieros disponibles.
Este tipo de promoción es absolutamente prohibitiva para
sellos independientes, cuyas tiradas no suelen superar los 3.000
discos. El costo de un segundo en este tipo de radios oscila entre
4 y 7 pesos; la rotación de un aviso de 25 segundos, dos
veces por día a lo largo de un mes (algo modesto) costaría
aproximadamente entre 3.000 y 5.200 pesos. Así y todo, el
escaso volumen desembolsado (en comparación con los enormes
montos abonados por las multinacionales) no les garantiza la rotación
radial del material.
3. Falta de profesionalismo
A
través de diversas entrevistas realizadas, hemos encontrado
un alto grado de informalidad en las actividades de los sellos independientes,
así como una importante carencia de conocimientos técnicos
administrativos, contables, legales y comerciales, especialmente
en los ejecutivos de sellos más pequeños.
4 - El star-system y la ausencia de nuevas propuestas
Desde hace algún tiempo, las pocas apuestas de los grandes
sellos locales están concentradas en artistas consagrados.
A diferencia de los países más desarrollados, donde
son los artistas nuevos los que encabezan los rankings de ventas,
el segmento local del mercado argentino está sostenido en
base a los lanzamientos de artistas de larga trayectoria. De hecho,
es casi imposible encontrar artistas nuevos en los rankings argentinos,
a excepción de aquellos surgidos de programas televisivos
como los reality shows (“Operación Triunfo”,
“Popstars”, entre otros) o las telenovelas (“Los
Roldán”, “Floricienta”, “Rebelde
Way”, etcétera)”.
Tomando en cuenta este panorama, el trabajo que presentamos aporta
una serie de recomendaciones dirigidas tanto al sector público
como al sector privado con el objeto de fortalecer las PyMEs discográficas
en la Ciudad de Buenos Aires.
Próximamente
disponible en: www.buenosaires.gov.ar/observatorio
(1)Investigación
a cargo de Cesar Palmeiro, con la asistencia de Fernando Krakowiak
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