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El Observatorio de Industrias Culturales (OiC) edita los Suplementos del Boletín Electrónico con el
propósito de difundir informes que por su extensión o necesidad de análisis escapan a los temas que el propio boletín
trata mes a mes. En esta oportunidad, queremos acercarle al lector un informe acerca del 4º Laboratorio de Contribución Social de
la Cultura, que realizó el Convenio Andrés Bello y al que asistió un miembro del equipo de investigadores del OiC,
Fernando Arias, quien nos entrega el siguiente relato.
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Se realizó el 4to. Laboratorio de Contribución Social de la Cultura del Convenio Andrés Bello
(CAB).
Entre el 4 y 6 de mayo pasado se ha realizado en la
ciudad de Cusco, Perú, el Laboratorio de “Contribución Social de la Cultura” llevado adelante por el Convenio Andrés
Bello (CAB). Este Laboratorio, realizado con el apoyo del Instituto Nacional de la Cultura de Perú, siguió el camino ya emprendido por
los Laboratorios de Caracas (2002), Bogotá (2003) y Santiago de Chile (2004).
Impulsado por el Proyecto de Economía y Cultura
del Convenio Andrés Bello se ha venido dando en los últimos años este proceso de reflexión, intercambio y debate sobre el
aporte social y económico de la cultura. Esta experiencia, en formato de Laboratorio, busca contactar las preocupaciones, conceptos y avances
de los países de la región en este tema, que es bastante nuevo en el ámbito internacional. Ya hace algunos años, en 1995,
la UNESCO propuso formular unos indicadores culturales que permitieran reconocer la contribución social de la cultura.
Por tercera vez, el Observatorio de Industrias
Culturales de la Ciudad de Buenos Aires (OiC) participa de este formato de trabajo que intenta ser un espacio de intercambio y deliberación
como también de avances progresivos; y que pone en contacto a organismos, expertos, investigadores, gestores y actores culturales, en
relación a los múltiples abordajes posibles del eje mencionado. Dos son las tendencias principales que asumieron los Laboratorios: la
primera, el estudio de la contribución de la cultura en todas sus manifestaciones creativas a la vida social, y la segunda, la pregunta sobre
cómo valorar y medir la gestión de las políticas culturales y su impacto en la comunidad.
Este 4to Laboratorio contó con la asistencia de
representantes de México, Bolivia, Cuba, Chile, Perú y de las ciudades de Bogotá (Colombia) y Buenos Aires (Argentina), en cuya
representación fue el Observatorio de Industrias Culturales (OiC). Se trabajaron, entre otros, los siguientes temas:
- LOS CONSUMOS CULTURALES
Se presentó el estudio “Trazos y tramas de la cultura”, CAB (2006). Se trata de un análisis
transversal de los resultados de seis estudios de consumo cultural llevados adelante en los últimos años en diferentes países de
la región. Estuvo a cargo de Germán Rey y fue realizado a partir de la recomendación del anterior Laboratorio con el objetivo de
poder trazar comparaciones, especificidades y, fundamentalmente, las grandes tendencias del consumo cultural en el continente.
- DIVERSIDAD CULTURAL E INDUSTRIAS
CULTURALES
El Observatorio de Industrias Culturales de Buenos Aires (OiC) presentó los resultados de un ejercicio de
aplicación de medición de la Diversidad en la Exhibición Cinematográfica en la Argentina. Esto fue realizado a partir de
una metodología para la medición de la diversidad cultural en el cine expuesta por el CAB en el Laboratorio de Santiago (2004).
También se llevó a cabo un análisis crítico de la metodología utilizada buscando proponer aperturas, ampliaciones y
correcciones a la misma, de tal manera que dé cuenta de las complejidades de lo que se intenta medir. A su vez, el Convenio Andrés Bello
mostró los avances existentes en relación al marco conceptual de este tipo de mediciones y su aplicación en otros sectores
culturales.
- DEMANDA CULTURAL FRENTE A LA INEQUIDAD
El caso estudiado fue el análisis de demanda cultural de Bogotá y su proyección en los equipamientos
culturales necesarios en la ciudad para el año 2019. El Observatorio de Cultura Ciudadana del Instituto Distrital de Cultura y Turismo (IDCT)
de Bogotá ha llevado adelante este complejo proceso de planeación cultural urbana. Se parte del estudio de la Oferta Cultural de la
Ciudad y de la Demanda Cultural proyectada a 2019. Esto se hace a partir del gasto promedio en cultura que surge de las encuestas de ingresos y gastos
y con las proyecciones de población de la ciudad por estratos sociales. Con toda esta información, se definen las políticas
necesarias para satisfacer la demanda, con presupuestos de mayores niveles de equidad social.
- LOS TRATADOS DE LIBRE COMERCIO (TLC): EL DIA
DESPUES
En base a los Tratados de Libre Comercio con los Estados Unidos se hicieron análisis sobre las implicaciones sociales
de las decisiones sobre cultura. Se observaron las enseñanzas de más de una década en México a partir de la firma del TLC
con Estados Unidos el 1 de enero de 1994. Más recientemente, Perú y Colombia han culminado sus respectivos acuerdos. Se hizo un relato
del proceso de negociación en estos países en relación a la vinculación entre las decisiones culturales que se toman en el
ámbito de la negociación y la agenda interna de los respectivos países. Se observaron los diferentes niveles donde el tema
cultural es parte de la agenda pública, la atención puesta por la opinión pública y los medios de comunicación
masiva al tema, la representatividad del colectivo cultural (creadores, productores, etcétera) y el grado de inserción logrado por
éste y por la propia institucionalidad cultural en las negociaciones.
- DIVERSIDAD ÉTNICA Y CULTURA
Se trata de un nuevo tema que se incorporó a este Laboratorio, que se planteó en el contexto de la enorme
riqueza étnica, artística, social y patrimonial del Cusco. Se propuso mirar las relaciones entre diversidad étnica y cultura.
Para esto, se contó con la presencia del profesor Flores Ochoa, quien nos condujo al “redescubrimiento” de los circuitos locales,
alternativos, de creación y producción cultural. Las actividades tradicionales, las fiestas y celebraciones, los festivales y las
peregrinaciones generan circuitos propios de realización cultural, en muchos casos, apropiándose de medios modernos de
producción, como así también de circuitos alternativos de producción y circulación audiovisual regional que tienen
como base la rica mitología rural.
RECOMENDACIONES
Durante el desarrollo del Laboratorio fueron apareciendo diferentes recomendaciones para continuar el trabajo, las cuales
citamos a continuación:
• Generar una red a partir de este Laboratorio que
sea apoyada especialmente desde el proyecto de Economía y Cultura del Convenio Andrés Bello.
• Introducir ajustes al modelo de estudio de la diversidad cultural en el cine, a partir de lo trabajado por el OiC y el
CAB para ponerlo a consideración de la red para complementaciones y buscar su aplicación a otras realidades de la región
promoviendo, de esa manera, la comparabilidad del análisis.
• Avanzar en la posibilidad de armonizar, por lo menos, algunos ítems de las encuestas nacionales de consumo
cultural.
• Promover los estudios de caso o los acercamientos etnográficos para la exploración de espacios,
circuitos, consumos y actores culturales emergentes.
• Promover el seguimiento de los efectos de los tratados de libre comercio en el desarrollo de la cultura.
Particularmente, en lo que respecta a las industrias audiovisuales.
• Prever la posibilidad de incluir temas culturales en los instrumentos nacionales de medición.
• Promover el apoyo de los países a la ratificación de la Convención de la Diversidad cultural de la
UNESCO.
Para mayor información ver:
www.cab.int.co/
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