Dice Maud Mannoni “Para innovar a partir de una situación en la cual práctica y teoría se interpelan continuamente, nos es preciso escapar de una reglamentación burocrática. Sólo desde un lugar de ruptura con la rutina es posible reinterrogar a la teoría, y por qué no renovarla”.

El proyecto de Maestro Psicólogo Orientador fue creado en el año 1996 en el CENTES 1.Su funcionamiento estuvo a cargo en un primer momento de la Lic. María Teresa Verceci y surgió a partir de la demanda de vacantes para niños con una conmoción subjetiva que se manifestaba en un desajuste en su tránsito escolar.
Consiste en la intervención en escuelas de distintas modalidades que consultan por alumnos con dificultades que ponen vallas en su circulación.

Proponer otro abordaje a la situación le permitiría continuar en su escolaridad habitual con la contención necesaria. Crear en la misma escuela los dispositivos posibles para que continúe allí evitando la expulsión o exclusión y construir juntos el mejor ámbito para que se sienta alojado.

Así mismo facilitar a los docentes la alternativa a participar de otra mirada que no refiera a su propia dificultad o falta, sino a contemplar una situación que escapa aparentemente a todos los recursos que alude a la sorpresa y/o al desborde.

Las solicitudes se vehiculizan a través de los Equipos de Orientación Escolar, Gabinetes Centrales y de Escuelas de Recuperación, CERI, Supervisiones, quienes presentan niños y jóvenes que en su recorrido institucional. circunstancialmente pierden su lugar, no pueden sentirse parte, no se reconocen, no reconocen. Se conserva su potencial intelectual pese a que el extrañamiento de sí mismo limita su deseo de saber.

Trabajamos con los docentes y la conducción de la escuela, los profesionales que atienden al niño, los equipos intervinientes , los padres, el niño y su grupo de pares, de acuerdo a cada caso en particular.

Lo hacemos con una frecuencia semanal fundamentándolo en la necesidad de no hacer obstáculo en la interacción con la maestra y sus compañeros Intentamos no caer en la trampa de establecer una escena especular con el alumno dejando del otro lado del espejo a la escuela y todos sus actores.

Generalmente nuestra presencia es convocada cuando la situación ya es más que crítica. Tratamos de generar proyectos para restituir lo que ha estallado, poniendo en juego las investiduras narcisistas, construyendo nuevos contratos, descubriendo recursos inexplorados, desmontando la clasificación preexistente. Se trata de inventar un lugar para estos niños fuera de lugar.

Relataremos recortes de tres intervenciones diferentes que ejemplifican la implementación del proyecto:

La Primera Intervención

La inhibición y el acting se nos presentan como trastornos donde el niño en calidad de objeto, no puede realizar el acto de aprendizaje.

El niño R, 9 años 3 grado, jornada simple, fue derivado por un Equipo de Orientación Escolar. Padres separados, con marcada carencia socioeconómica, cultural y familiar, convivía con la mamá. La situación cotidiana transcurría en la calle.
La docente se caracterizaba por su rigidez, centrada en los contenidos con un vínculo cordial pero distante con los alumnos. R era desorganizado, desinteresado por las propuestas que se le ofrecían.
Frente a las habituales actitudes provocativas que impedían el desarrollo de la clase, la. Docente procedía a echarlo del aula o a ignorarlo.
El grupo lo aceptaba constituyéndose en un lider negativo. Se interesaba por el deporte, siendo él quien organizaba los juegos. La conducción lo alojaba cuando la docente lo expulsaba.
La intervención de la Maestra Psicóloga Orientadora consistió en trabajar con el niño interesándose y valorando sus producciones, alentando y organizándole los trabajos.
Así mismo se tendió un puente entre el niño y la docente: se trató de que las actividades realizadas estuvieran destinadas a su maestra quien comenzó a reconocerlas y valorarlas, entablándose una transferencia que permitió otro vínculo entre ambos.
Se ofreció a la madre un lugar de diálogo y consideración que posibilitó que el niño se sintiera mirado por ella como alumno en una escuela.
Estos enlaces habilitaron el proceso enseñanza-aprendizaje. Para el niño la figura de la docente cobró un lugar preponderante, transformándose al decir de R de “bruja en princesa”.

La Segunda Intervención

Un niño al que el malestar nos convoca implica siempre a muchos otros: la institución como entorno o estorbo. Tal como dice Maud Mannoni” En este universo de máquinas y microcomputadoras, ya no hay lugar para lo imprevisto. Peor aún, lo imprevisto y la fantasía perturban”.
Niño A 5 años, jardín, derivado por EOE, de nacionalidad paraguaya, no reconocido por su padre, criado por su abuela, separado de su madre hasta los dos años, momento a partir del cual pasa a convivir con ella en Argentina.
En la sala de preescolar, en una escuela de jornada completa, pese a la reducción de horario no logra sostener actividades grupales. En constante movimiento, no evidencia interés ni hábitos de convivencia. La institución informa su preocupación por las conductas agresivas de A que lo ponen en riesgo tanto como a sus compañeros y docentes. La intervención se extendió aproximadamente un año realizando un proyecto especial, armando juegos en un espacio individual, en un tiempo acotado ya que su umbral de tolerancia era escasamente de una hora, momento en el cual desplegaba su escena: arrojando objetos, gritando, saltando.
La intervención de la Maestra Psicóloga Orientadora sugiere el pasaje a CENTES. Junto con el EOE se trabajó con la mamá este cambio, quien se mostraba reticente al principio. También se le insistió en la importancia de la continuidad en el tratamiento. Finalmente después de mantener entrevistas, conocer el CENTES, aceptó la propuesta siendo hoy A alumno de la institución.
Comparte el espacio con dos niños y, si bien se pueden observar algunos cambios positivos en el vínculo con sus docentes, se torna sumamente difícil convocarlo a la tarea escolar. Tiene momentos de gran desconexión manifestada con gritos, golpes y despliegue motor. Su intolerancia a la frustración y a la espera no le permiten permanecer. Requiere desesperadamente un adulto que lo mire. Tomando su interés lúdico y por los talleres de Educación Física, Plástica y Música se ha logrado, no obstante armar un dispositivo que lo sostiene.

La Tercera Intervención

Las instituciones crean certezas y, no bien se las acepta, el corazón se apacigua y queda atada la imaginación
“C”, seis años cursaba 1er grado en escuela común, jornada simple, segundo hijo de padres separados que simulan vivir juntos frente a sus tres hijos, situación que provoca una conflictiva relación familiar.
Es presentado por el Equipo de Orientación Escolar debido a las crisis de gritos, enojos, llantos que lo llevaban al límite de quitarse la ropa, solo ante la vista del personal de conducción en su despacho donde permanecía cuando la docente no lo podía sostener en el grado.
En el aula se observa en C una actitud por aprender temas de su interés, con esfuerzos y tiempos propios no acordes con lo planificado por la docente. El resultado de las evaluaciones de ésta determinan que el niño manifieste su frustración violentamente.
Este despliegue segrega al niño y lo desvincula del grupo.
El equipo de Maestra Psicóloga Orientadora considera que C está en riesgo y que es necesario buscarle un “otro lugar”. Se elabora un proyecto dentro del CENTES con la inclusión de otro alumno con el cual pudo interactuar. La propuesta fue bien aceptada por la familia.
El apropiado armado de este dispositivo evitaba el despliegue impulsivo tornándolo capaz de manifestarse a través del juego y el aprendizaje.
El abordaje terapéutico vehiculizó esta posibilidad.
Consolidado este nuevo lugar y tras reorganizarse afectivamente, luego de una año pudo ser incorporado a la modalidad de Escuela de Recuperación.

Para Finalizar

A través de nuestro recorrido en este quehacer tenemos la oportunidad de elucidar, analizar, resignificar conceptos como los de adaptación, integración y sufrimiento infantil banalizados desde la respuesta expulsiva institucional como salida de emergencia frente a las dificultades.

HIPERACTIVIDAD
OPOSICIONISMO
NEGACIÓN A RECONER AUTIORIDAD NORMAS Y LEYES
AGRESIVIDAD
PROVOCACIÓN
MOLESTIA

Como también:

DIVERSIDAD
HOMOGENEIDAD
HETEROGENEIDAD
INTEGRACIÓN
EXCLUSIÓN
AUTORITARISMO

Deberían ser significantes disparadores de un debate profundo, comprometido y sin demagogia entre todos los que tenemos algo que ver con la educación
Haciendo nuestras las palabras del filósofo Castoriadis “elucidar es el trabajo por el cual los hombres intentan pensar lo que hacen y saber lo que piensan”
Ojalá lo logremos.