|
Había una vez un espantapájaros que vivía en una huerta donde tenía que controlar que los pajaritos no vengan a comer las semillitas. Un día de lluvia, el espantapájaros se mojó y se puso a llorar. Lo vino ayudar el sol y se puso contento, pero se acercó un lobo y le dijo:
A partir de ese día el lobo
y el espantapájaros fueron amigos y se ayudaron y no permitieron
que las hormigas y los pajaritos coman la huerta.
Un día el espantapájaros estaba aburrido, entonces el lobo con una pala grande lo sacó de la huerta y se fueron a pasear, pero como el espantapájaros no podía caminar lo alzó y lo llevó a upa.
Fueron a la plaza, al parque de la Costa y a tomar sol...
Entonces se subieron a un colectivo que estaba vacío y el lobo le dijo al chofer:
Cuando llegaron, el lobo plantó con una pala al espantapájaros y el espantapájaros se durmió parado y el lobo en el caminito de los canteros.
Sala "Los Girasoles" |