Audiovideoteca de Escritores de Buenos Aires

ARCHIVO + COMUNICACIÓN

La Audiovideoteca es un centro de producción audiovisual y un archivo, dedicado a la preservación, conservación, catalogación y difusión de la cultura argentina contemporánea.

Está integrado por:

- Entrevistas audiovisuales -producidas por un equipo propio- que abordan la vida de los artistas y el proceso creativo de las diversas disciplinas: Literatura, Teatro, Artes Visuales, Música y Cine.

- Un fondo documental que reúne registros en audio y video con programas televisivos y radiales, lecturas, exposiciones, obras teatrales, documentales y filmes sobre la vida y obra de escritores, artistas visuales, personalidades del teatro y músicos argentinos.

Atención al público:

Para visualización
concertar turno de 
lunes a viernes
de 14 a 18 horas
via mail o por teléfono al
4806-1659/1647

Centro Cultural Recoleta
Audio
Video
Texto
Biografía

Emilio García Wehbi Texto

Emilio García Wehbi

Entrevista realizada en junio de 2007 en el barrio de Chacarita, Buenos Aires.

El lugar del artista

Hay algo que me pasa de vez en cuando y que me pone muy feliz, y es algo absurdo que voy a contar. Es que a veces hago espectáculos -hoy, digamos, veinte años después de haber empezado- donde vienen a verme diez personas nada más. Y eso me dice: todavía estoy vivo. Es decir, soy feliz cuando todavía tengo adentro de mí ese carácter de epopeya que para mí es el teatro. El de poder entender que diez personas, tres personas, dos personas, es público. Y que se da el hecho estético, se da el hecho comunicacional y me permite entender que todavía tengo la garra para seguir. Esto me marca como un elemento de referencia: que todavía puedo seguir haciendo teatro. Sin producción. Ahora, por ejemplo, quiero hacer un espectáculo con cero producción. Porque tuve experiencias. ¿Cómo puede ser que me he presentado a algunos subsidios, y Proteatro no se haya interesado en mi proyecto, ni que... el Instituto del Teatro me haya puesto siete puntos en un espectáculo que estoy produciendo y ahora no tengo plata para devolver, después de veinte años de trayectoria nacional e internacional? Es un absurdo.
Y entonces hay que entender que esto es un signo de los tiempos, o lo que sea. Bueno, entonces hay que buscar formas alternativas. Y tengo muchas ganas de hacer un espectáculo sin producción. Porque, digamos, es mi forma de pararme frente a una maquinaria imbecilizada y porque al mismo tiempo retoma esa declaración de principios de la que hablaba antes: quién soy yo como artista y cómo me paro frente a una problemática contextual que puede ser del teatro, coyuntural, de la situación social, de la ciudad, del país y del mundo. Y me parece que esto está bueno.
Y estos indicativos te permiten reafirmarte en algo que a veces el exceso de producción, que el exceso de mimos del medio, te empieza a cegar y te empieza a deglutir e incorporar como parte del sistema. Yo no quiero ser parte del sistema. No me interesa. No me interesa estar canonizado. No me interesa. Quiero producir, nada más. Producir ‘con y contra de’. Y sí esto es algo que para mí es nodal: producir ‘contra de’. Y en este país hay mucho contra qué producir.
Todos queremos ser queridos, esto está claro. Yo lo que trato de hacer es evitar ser querido por un sistema y no por mi producción. Me interesa, en todo caso, que se me respete por mi producción y que se entienda que mi producción estética va a tratar de generar tensión con aquel que gusta de mi producción. Todo el tiempo voy a tratar de hacer complejo ese vínculo. Ese vínculo de reconocimiento, ese vínculo de canonización.
Hay otros a quienes les gusta ser canonizados, que les va a gustar figurar en los libros de la historia del teatro. A mí no me interesa esto. Quiero decir, cuando yo me muera, me morí y se acabó. ¿Qué me importa figurar en un libro dentro de quinientos años?
Me parece que es tan absurda esta omnipotencia del artista, de querer quedar en la historia como Miguel Ángel. ¿Cuántos genios en la historia del arte hay de verdad? Muy pocos en los dos mil y picos de años de la civilización judeocristiana, si se quiere. Y como yo genio no soy, solamente soy un artista, y un artista significa ser lo mismo que un obrero, que construye paredes, que tiene que hacerlo bien, sino se cae la pared, si yo hago mal una obra o la hago con cierto vicio del medio se me cae la pared, y yo no quiero que se caiga la pared para que los demás me quieran y ser reconocido. Entonces, el reconocimiento no tiene un valor, más allá del reconocimiento sobre una estética.
Hoy de pronto vemos, directores emergentes o artistas emergentes que están canonizados con su primera obra, o segunda obra. Y esto está muy mal para el propio artista, lo están fusilando. Y yo creo que el sistema quiere fusilar a los artistas, el sistema los quiere fagocitar para destruirlos, para destruir su producción.
Entonces es absurdo que se canonice o que se le de tanto rédito a un artista emergente, porque ese artista tiene que emerger, y tiene que producir. Tiene que dar cuenta de que no fue un golpe de suerte y que tiene mucho trabajo por delante.

Ver Biografía Completa | Ver Bibliografía