Audiovideoteca de Escritores de Buenos Aires

LA DIFUSION

Las entrevistas audiovisuales realizadas por el equipo de la Audiovideoteca tienen inserción en los medios de comunicación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires:

- El programa televisivo "Obra en construcción", emitido desde 2005 en forma periódica por el Canal Ciudad Abierta.

- Los microprogramas radiales "Las Plumas", para FM 2x4.

- El sitio web: una audiovideoteca virtual que permite a los navegantes conocer a sus artistas por medio de videos, audios y textos.

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Liliana Heker Text

Liliana Heker

Entrevista realizada en diciembre de 2004 en el barrio de San Telmo, Buenos Aires.

La vocación, la escritura y la soledad

"Y terminado el colegio sentí que tenía que cumplir con ese mandato: tenía que escribir a una revista literaria. Busqué revistas en una librería que se llamaba Galatea y ninguna me gustó, no me representaban. Hasta que encontré el primer número de El Grillo de Papel y mandé una carta y un poema. Uno de los directores, me llamó. Era un desconocido total para mí. Se llamaba Abelardo Castillo y había publicado su primer cuento en esa revista, que se llama El Marica. El me dijo algo que fue fundamental para mí: me dijo que el poema era muy malo pero que en la carta se notaba que yo era una escritora. Bueno, Castillo me invitó a formar parte de El Grillo de Papel. Y creo que fue trabajando en el Grillo de Papel, haciendo cosas, que fui descubriendo que era escritora. No fue una decisión súbita. De pronto, mientras cursaba Ciencias Exactas yo iba buscando de manera absoluta, sin ningún tipo de duda por la literatura (...) Cuando estoy escribiendo no pienso en un lector, aunque uno supone siempre un lector. Creo que uno corrige tal vez porque uno debe dar por supuesto un lector tan exigente, tan capaz de ir, digamos, buscando en distintas capas, como uno. Pero no pienso en un lector, de ninguna manera. Eso es mientras estoy escribiendo. Pero yo no escribo para guardar las cosas en un cajón, nunca he escrito para guardar las cosas en un cajón. No creo siquiera en esa gente que viene al taller y dice yo escribo para mí. No lo creo, uno no escribe para sí. El circuito de la literatura se completa cuando lo que uno escribe es leído por los otros. Entonces los lectores me importan. Que me lean y que de alguna lo que yo escribí pese en alguien, lo recuerde, realmente me importa. (...) Creo que un día fundamental en mi vida, fue el día que se casó mi hermana. Yo volví a mi casa y me encerré en mi pieza y supe que esa pieza era mía. Ese lugar propio, tal vez el cuarto propio del que habla Virginia Woolf, para mí siempre fue fundamental. Ese lugar en el que yo me puedo encerrar y hacer lo que quiero. Ese ámbito de soledad es absolutamente necesario para mí desde esa época. Y en realidad siempre me gustó la soledad. Cuando yo tenía 4 años y daba vueltas en el patio de la casa de mi abuela, estaba absolutamente sola. Me refugiaba en ese mundo inventado absolutamente sola y cualquier intromisión me molestaba".

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